EL ÚLTIMO AÑO DE LA UP Y EL DÍA DEL PRONUNCIAMIENTO O GOLPE MILITAR,PARA LOS MUJICA FERNÁNDEZ Y MUÑOZ LORCA
Introducción
Este trabajo se orienta en la época del Gobierno de Salvador Allende, pero en el último año de su gobierno, el año 1973, el día Pronunciamiento o Golpe Militar del 11 de Septiembre y los días posteriores.
Se efectuaron tres entrevistas, una a mi padre y dos a mis abuelos, tanto paterno como materno. Mí padre en ese año fue estudiante secundario, mí abuelo paterno, fue comandante de a Fuerza Aérea y Subdirector de la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Avalos Prado” y mí abuelo materno fue vendedor en la fabrica de textiles Burger y presidente del sindicato de trabajotes de la misma empresa.
Contexto Internacional y el papel de Chile
Chile estaba bajo el fuego cruzado de la Guerra Fría, siempre estuvo en la mira de las dos potencias en esa época, Estados Unidos y la Unión Soviética. Se sabe que el Gobierno de Salvador Allende fue una prueba de la Unión Soviética para buscar una nueva forma de llegar al poder, que no sea el de la vía violenta, que fue lo que pasó en 1954 con la revolución cubana y los fallidos intentos en algunos otros países de Latinoamérica.
Esto se debió a la escasamente “importancia estratégica de Chile. El cobre ha sido importante, pero en caso de emergencia las potencias occidentales no se iban a poner de rodillas por no comprarlo en Chile (...) En cambio, la imagen política del país sí tenía una gran irradiación en el continente. Con la espectacularidad de la elección de Allende esta realidad se multiplicó y se expandió, (...) en Chile no había una ocupación extranjera ni una guerra civil. Eran las propias fuerzas políticas chilenas las que constituyeron polos de atracción que emulaban, en lo ideológico, al gran marco de la confrontación global. El Chile político, como el Chile cultural por lo demás, desarrolló su identidad en sincronía y analogía casi instantáneas con las fuerzas que definían la política mundial. Incluso, la idea de representar una posición diferente al mero polo comunismo/anticomunismo era una respuesta a este desenvolvimiento global. ”[1].
Bajo este contexto internacional se dio la victoria de Salvador Allende y la crisis de la democracia que sufrió el país, y más específicamente, mí familia. Pero este trabajo no se va a centrar en los tres años del gobierno de Allende, sino en el último año -1973- y el pronunciamiento o golpe militar del 11 de septiembre de 1973 como los días posteriores.
La Vida en el año 1973, para los Mujica Fernández y Muñoz Lorca
La vida civil en la época de Allende, más específicamente en el año 1973, era muy difícil y la situación en el país hacia que la vida fuera más difícil aún. Durante ese año la polarización en el país, políticamente, había llegado a su punto máximo ya que estaba apunto de enfrentarse las dos fuerzas en una guerra civil, ese ambiente lo reflejaba la prensa, especialmente la prensa de lado del gobierno – El Siglo, Las Noticias de Ultima Hora, el Clarín y la Prensa- y del lado opositor no se manifestaba mucho sobre ese tema[2], ellos se centraban en la escasez de alimentos (que se va a tratar más adelante), las movilizaciones, paros y tomas. Vamos a ver algunos titulares de la prensa pro-gobierno sobre la “guerra civil”:
(9 de Julio de 1973, El Siglo) “Dijo Luis Corvalán en el acto del PC, «La principal tarea es evitar la guerra civil»”[3]
(26 de Julio de 1973, El Siglo)”Presidente Allende: dialogo para evitar guerra civil”[4]
(4 de Septiembre de 1973, El Siglo) “Preparativos del XV Congreso Población completa discute peligro de la guerra civil”[5]
(6 de Septiembre de 1973, Las Noticias de Ultima Hora)”Presidente Allende «Es decisión de gobierno impedir el enfrentamiento»”[6]
(7 de Septiembre de 1973, El Siglo) “Señalo senador del PN, Francisco Bulnes «La guerra civil se proucira cuando se dividan las FF.AA». Anuncio que declarara inhabilidad de Allende”[7]
Bajo este ambiente vivía mi padre que en ese entonces era estudiante secundario, y realizaba sus estudios en el Colegio Don Bosco de La Cisterna (vease imagen Nº 1) en ese año el colegio estaba en paro y en toma.
“Yo en el 73’ tenía el colegio tomado, yo participaba en las tomas del colegio, casi me caigo de la torre ¿ubicas el colegio Don Bosco que tiene una torre alta? Bueno, nosotros estábamos en toma, yo estaba en segundo medio, y me acuerdo que nos poníamos en la torre de arriba, y me acuerdo que me quede dormido arriba de las campanas, así... ¡¡agihh!! Y casi me caigo, y unos gallos que estaban a lado me despertaron:¡¡oye –me dijeron- despierta weón, que te vai a caer weón!! Pero estuvimos noches enteras así, como están ahora los gallos, estábamos nosotros.
Y me acuerdo que ese año teníamos paro, y para el día once de septiembre nosotros estábamos en huelga indefinida hasta que se fuera Allende.”[8]
Esta ultima parte de la entrevista, se ratifica con lo que se publico en un diario opositor –El Mercurio- al gobierno de Allende que señalaba, el día 22 de mayo de 1973, que los estudiantes de la Universidad de Chile y los Estudiantes Secundarios se iban a huelga, entre ellos el liceo de mi padre, en apoyo a los mineros del Tenientes[9], pero como me nos contaba mi padre, la huelga siguió, la otra razón fue hasta que se fuera Allende, ese paro fue el realizado a nivel nacional por todos los sectores de la sociedad.
Entre las razones para que los sectores hayan paralizado las actividades, era la situación del abastecimiento y de las colas en las tiendas para comprar comida, ropa no era tanto, como cuenta mi abuelo paterno Samuel Mujica Verdugo, “pk uno se las puede arreglar por aquí y por allá”[10], pero era en el tema alimenticio y de aseo donde estaba el problemas ya que el abastecimiento, en el año que se esta estudiando, era poco o casi nulo, la gente tenía que recurrir al mercado negro donde los precios eran tres o cuatro veces mayor al precio en el comercio establecido. Las colas para comprar un kilo de pan eran gigantescas, mi abuelo paterno nos contaba;
“Yo en la mañana, a veces me retiraba tarde de la escuela, ósea en la madrugada o llegaba muy temprano a la escuela y a las cinco de la mañana ya habían colas en el paradero 24 de la gran avenida, ya habían colas en la panadería, en el 22 también”[11]
Este desabastecimiento en el país no solo afectaba a los civiles también en la escuela de Aviación se sufría ese problema, allá el gran problema era que la cantidad de alumnos o cadetes que comían era de 650 y se comía en gran cantidad, como lo cuenta mi abuelo paterno:
“Yo me tenia que conseguir por aquí, por allá y uno no podía darle, por ejemplo, huevos duros, una entrada de huevos duros, eran dos cajones de huevos que tenia que echar a hervir, para hacer una cazuela tenía que echar, por lo menos, un cuarto de animal, un cuarto de vaca. Para el desayuno por ejemplo, habían veces que conseguía nada más que leche sola, no se le podía dar café o chocolate, no conseguía tampoco.”[12]
Pero por lo menos, mi abuelo tenía un contacto dentro del gobierno que le ayudaba para poder conseguir los alimentos que le faltaba, pero para el resto de la población era más critica aún, el pan era negro ya que se hacía con “harina sucia, no harina procesada”[13], como cuenta mi padre y mi abuelo materno, no había leche, porque no habían vacas, la única leche que se conseguía era en polvo que se exportaba, pero se echaba a perder en el camino y la tenían que botar a mar, no habían huevos, porque la gente se comía las gallinas y los pollo pk no había en el comercio. La situación se hizo insostenible, la gente salía a la calle a reclamar y a protestar por esta situación o por otras diferentes, siempre salían los dos bandos – los pro gobierno y los de la oposición, encabezados por el MIR, el Mapu para los pro gobierno y el Patria y Libertad por el lado de a oposición- y terminaban en enfrentamientos violentos, mi padre nos contaba que cuando era estudiante con sus compañeros de colegio se iba a las protestas a tirar piedras a los carabineros y nunca lo tomaron detenido y nuca su madre, mi abuela, supo hasta un tiempo después que él mismo le contó.
La situación laboral para mi abuelo materno era menos complicada, él era Presidente del sindicato de trabajadores de la empresa textil de Burger pero él era el único “momio” como le decían en ese momento los de izquierda y mas específicamente Tito Cunser[14], no vamos a contar la historia de él porque es muy larga y este trabajo de investigación. La fábrica de textiles fue tomada por el sector de izquierda sin el consentimiento de mi abuelo, según cuenta él, el cual era el presidente del sindicato, pero cuando cayó el gobierno y la fabrica fue desalojada por carabineros, mi abuelo contó un hecho que nos impresiono;
“Cuando tuvimos que cuidar la fabrica oye, los comunistas se tomaron la gerencia y en la oficina de Don José Burger y cuando tuvieron que irse ¿Sabe lo que hicieron estos desgraciados? Se subieron arriba del escritorio de Don José Burger y se cagaron encima y encima de los sillones, que era un sillón grande de cuero que tenía.”[15]
Con todo estos antecedentes, y a crisis aumentaba, según cuenta mi abuelo paterno, que cuando iban en los camiones a la escuela “la gente nos aplaudía y nos gritaban: ¿Cuándo, cuando? Cuando íbamos a dar el golpe, cuando iba a ser el pronunciamiento, a si que ahí yo me í cuenta que la gente estaba con muchas ganas de que se hiciera un pronunciamiento y que se terminará la situación que estábamos viviendo”[16] como lo muestra la portada del diario la segunda en el anexo (imagen Nº 2).
Ese “¿Cuándo, cuando?” llegó, y llegó el día 11 de Septiembre y para la Fuerza Aérea el aviso de que el pronunciamiento o golpe militar estaba iniciándose era, según contaba mi padre, una señal en la radio que decía “esta nevando en Quintero”, lo demás de lo que pasó, se lo voy a dejar a mí abuelo paterno, que vivió desde adentro y de la mirada militar el golpe o pronunciamiento.
“El mismo día once de septiembre, había una clave para que se iniciara el movimiento de tropas (que se explicó anteriormente), porque se podía infiltrar que iba a haber un movimiento de tropas, entonces yo llamó como a las 6 de la mañana a la guardia de la escuela, yo estaba de subdirector ahí, y preguntó ¿alguna novedad? Entonces me dicen: si, en la noche hubieron unos disparos aquí en a pista, entonces levante a los cadetes, les dije a los oficiales de servicio y los lleve al lado de la pista, todos con armas, porque todos los cadetes andaban con armas todo el día, pero no ocurrió nada más. Pero llegó un radio que dice estas palabras (yo sabía que eran las palabras que se iban a iniciar el movimiento de tropas) de hecho ya en Valparaíso se habían movido las tropas, yo partí rápidamente, para la escuela, llegó y en la guardia, el oficial de ronda me dice: “Mí comandante, esto partió”, partí corriendo a buscar a los jefes de compañía que fueran a mi oficina todos y empezamos a dar las ordenes.
Las primeras ordenes, en realidad, nosotros no teníamos puestos claves, ya que como aviador nosotros no teníamos puestos claves como los de ejercito que tenían sus puestos claves, lo único que teníamos nosotros era hacernos cargo de la subestación eléctrica de San Joaquín y poner gente en el hospital El Pino y no me acuerdo que otras partes más. Y poner gente en as calles para que no se pudieran producir brotes de violencia.
Yo me quede ahí, en la escuela, hice armar las compañías de emergencias, habían compañías de emergencias para poner gente en las poblaciones nuestras y en los alrededores y a la vez había una compañía de emergencia lista para actuar en cualquier momento que nos pudieran atacar. Teníamos pensado que nos iban a cortar el agua ya que había una sola cañería de agua, una matriz de agua al bosque, habíamos pensado ocupar el agua de la piscina, a si que la piscina tenía como seis hombres de guardia, rodeando la piscina, para sacar agua de ahí y no la fueran a envenenar, porque era la única parte donde podíamos sacar agua y lo mismo ocurría con el baño, yo había hacer unos pozos negros, los pozos negros es el oyó que se hace en el campo así nomás y la gente se sienta en un tarimado de madera y ahí echan sus necesidades y había comprado unos sacos de cal para ir limpiando, uno toma la pala y le hecha cal a lo que hace y eso lo teníamos escondido, allá dentro de la pista encerrado con cholwan y ahí vino el almuerzo que era bien pobre, no teníamos nada que hacer, unos fideos con aceite y algo de ensalada y nada más y los cabros ahí comían harto y les hacía ver que no teníamos nada que darle, si no había más y después en la tarde, entonces abrimos una atención a publico y a las tres de la tarde se hizo el primer toque de queda que duraba hasta el otro día y a l otro día no se saco el toque, fueron dos días el 11 y el 12 y dando pase a las personas que necesitaban, los que tenían que salir, los que estaban enfermos y la gente reclamaba, algunos reclamaban que tenían vecinos que eran pro gobierno y que se habían puesto a disparar desde sus casas y los molestaban e insultaban y ahí partíamos nosotros a solucionar el problema.”[17]
Conclusión
En esa época la situación era muy caótica, y la población, incluyendo a mí familia, estaba en una situación muy difícil, ese año fue muy duro y muy difícil para todos los chilenos y que nunca más se vuelva a repetir, porque con las historias que me han contado no me hubiera gustado vivir ese año.
Este trabajo da para muchas páginas más, porque es un tema que me fascina y más si tiene algo que ver con mí familia, quedaron muchas historia sucedidas en el 73’ que no se pudieron contar porque ya se había llegado al numero de página máximo y por nuestra parte hubiéramos seguido escribiendo, pero será para otro trabajo u otra persona que va a seguir este tema.
[1] Fermandois, Joaquín; ¿Peón o Actor? Chile en la Guerra Fría (1962-1973), Centro de Estudios Públicos, Santiago, 1998, Pp. 153-154.
[2] Fue lo que me percate revisando el libro “Los Mil días de Allende”
[3] González, Miguel y Fontaine, Arturo; Los Mil Días de Allende Tomo I, Centro de Estudios Públicos, Santiago, 1997, P. 746
[4] Ibíd. P. 763
[5] Ibíd. Tomo II P. 851
[6] Ibíd. P. 883
[7] Ibíd. P. 891
[8] Entrevista realizada a Samuel Mujica Fernández, el día 11 de Junio de 2006
[9] Cf. González, Miguel y Fontaine, Arturo; Los Mil Días de Allende Tomo I, Centro de Estudios Públicos, Santiago, 1997, P. 647
[10] Entrevista realizada a Samuel Mujica Verdugo, el día 11 de Junio de 2006
[11] Ibíd.
[12] Ibíd.
[13] Entrevista realizada a Samuel Mujica Fernández, el día 11 de Junio de 2006
[14] Mí abuelo nunca me dijo como se escribía el apellido, pero capaz que él tampoco supiera como se escribía
[15] Entrevista realizada a Humberto Muñoz Núñez, el día 11 de Junio de 2006
[16] Entrevista realizada a Samuel Mujica Verdugo, el día 11 de Junio de 2006
[17] Ibíd.
Etiquetas: Ensayos de mí autoria

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