Blog de Samuel H. Mujica Muñoz, Estudiante de Historia UDP

martes, abril 04, 2006

March Bloch, Casu y la Historia



Bloch en la introducción de su libro, Introducción a la Historia, empieza con la siguiente pregunta “‘Papá, explícame para qué sirve la historia’, pedía hace algunos años a su padre, que era historiador, un muchachito allegado mío”, esta es una pregunta que a todo historiador se la van hacer a en toda su vida de historiador, niños, adultos, familiares, amigos, etc.… siempre la van a preguntar “¿Para que sirve la historia? ¿Qué más hay que escribir, si esta todo escrito?” esa y otras son algunas de las preguntas que el historiador se tiene que enfrentar.
“Ya tenemos, pues, al historiador obligado a rendir cuentas. Pero no aventurará a hacerlo sin sentir un ligero temblor interior: ¿Qué artesano, envejecido en su oficio, no se ha preguntado alguna vez, con un ligero estremecimiento, si ha empleado alguna vez juiciosamente su vida? Más el debate sobrepasas en mucho los pequeños escrúpulos de una moral corporativa, e interesa a toda nuestra civilización occidental”. Es decir, que el debate sobré sí el historiador que ha pasado toda su vida a este oficio, le ha servido de algo este gran esfuerzo de investigar sobre nuestro pasado o fue una perdida de tiempo, y si le ha servido, aportó algo a la civilización occidental. La civilización es histórica, “la herencia cristiana como la herencia clásica” es histórica, “los griegos y los latinos –nuestros primeros maestros- eran un pueblo historiógrafos. El cristianismo es una religión de historiadores...Por los libros sagrados, tienen los cristianos libros de historia, y sus liturgias conmemoran, con los episodios de la vida terrestre de un Dios...Nuestro arte, nuestros monumentos literarios, están llenos de los ecos del pasado”. Es decir, que nuestra cultura al ser, en sí misma histórica, la historia ha sido, en la actualidad, muy prejuiciada, es decir, la gente piensa que la historia es fome y muy aburrida, este prejuicio se inicia en la etapa escolar, porque la enseñanza de la historia en el colegio es muy positivista, ya que el programa de estudio para este ramo, en el caso chileno, fue credo en el siglo XIX, en plena corriente positivista, esto es muy perjudicial, porque se enseña de una forma muy monótona y muy lineal, y no permite la reflexión histórica por parte de los estudiantes. La historia se esta enseñando de una forma muy “científica, es decir, se esta cuantificando y clasificando, algo que no se puede clasificar, porque la historia es muy subjetiva y muy amplia, para delimitarla de la forma que se hace en el sistema educativo chileno.
El historiador es “guardián” de la “historia mejor comprendida”, y cuando la civilización se aparte de la “historia mejor comprendida” y empiece a ganar terreno la “historia mal comprendida”, nosotros los historiadores, tenemos que ponernos en guardia y combatir esa tendencia.
Pero si eso llegará a suceder seria cuando se produzca una gran ruptura en nuestras más constantes tradiciones intelectuales.
“¿Por qué razón se han dedicado a la historia?” Es la misma pregunta que se le podría hacer a un militar o un abogado, y van a responder, que es su vocación, porque les divierte hacer lo que estudiaron y lo van a hacer por el resto de su vida. Para un historiador es lo mismo, pero la diferencia, es que al historiador no se le remunera por realizar una investigación histórica, lo hace por amor a la historia y sabe que la recompensa le va a llegar al final de la investigación por un buen trabajo, “este encanto está muy lejos de acabarse, en cuanto da principio la investigación metódica, con sus necesarias austeridades; si, entonces, por el contrario –como pueden testimoniar todos los verdaderos historiadores-, gana todavía en vivacidad y en plenitud, nada hay en ello que, en cierto sentido, no valga para cualquier trabajo del espíritu. La historia, sin embargo, tienen indudablemente sus propios placeres estéticos, que no se parecen a los de ninguna otra disciplina.”. Este atractivo que la historia provoca, es muy especial, porque es una atracción a las actividades de los seres humanos del pasado y del presente, “este hecho, más que otro cualquiera, para seducir la imaginación de los hombres. Sobre todo cuando, gracias a su alejamiento en el tiempo o en el espacio, su despliegue se atravía con las sutiles seducciones de lo extraño”.
Cuando uno va al Archivo Nacional o a uno privado como historiador, el sentimiento que provoca leer cartas, documentos oficiales y hasta notas, es un sentimiento que es muy difícil de explicar, ya que al encontrarse con estos documentos antiguos y tratar de descifrar lo que dicen, la forma de escritura, las firmas, etc... Es único y dan más ganas de seguir investigando y la vocación histórica crece mucho más al leer esas fuentes, eso es a lo que se refiere Bloch.
“Pero si esa historia a la que nos conduce un atractivo que siente todo el universo no tuviera más que tal atractivo para justificarse; si no fuera, en suma, más que un amable pasatiempo como el bridge o la pesca con anzuelo, ¿merecería que hiciéramos tantos esfuerzos por escribirlas? Por escribirla, según lo entiendo yo, honradamente, veridicamente, y yendo en la medida de lo posible hasta en los resortes más ocultos, es decir, difícilmente”. Hay mucha gente, la mayoría adultos que y se jubilaron o quieren tener un hobby, que estudian la carrera de historia y después no se dedican, la mayoría, a este oficio, que es tan hermoso, no realizan ninguna investigación y se hacen llamar historiadores porque tienen el cartón y con eso, creen tener la autoridad de decir la “verdad”. Pero hay otros que estudian historia primero como hobby y después que descubren su atractivo se dedican 100 por ciento a este oficio.
Hay gente, que no le gusta la historia y lo único que hace es hablar mal de ella. Los problemas que presenta Bloch en su epoca son casi similares a los que tenemos hoy. “nuestros problemas serán los mismos que impone cotidianamente al historiador su materia.”.
“La historia no es lo mismo que la relojería o la ebanistería. Es un esfuerzo para conocer mejor, por lo tanto, una cosa en movimiento”, es decir, que siempre hay cosas nuevas, nuevos datos y descubrimientos, y es por eso que la historia no están rigida, como algunos piensan, este oficio siempre va a estar en constante movimiento.
Para Bloch, la historia es una ciencia, pero “que se halla en la infancia” todavía, las otras ciencias, “tienen como objeto el espíritu humano”, mientras que la historia recién ha llegado al campo del conocimiento racional.
La “ciencia histórica” que plantea Bloch, como se dijo antes, esta todavía en la infancia o “bajo la forma embrionaria del relato”. Es muy joven para consolidarse todavía como ciencia, ya que, como dijo Bloch, “mucho tiempo envuelta en ficciones, mucho más tiempo todavía unida a los sucesos más inmediatamente captables, es muy joven como empresa razonada de análisis. Se esfuerza por penetrar en fin por debajo de los hechos de la superficie; por rechazar, después de las seducciones de la leyenda o de la retórica, los venenos, hoy más peligrosos, de la rutina erudita del empirismo disfrazado de sentido común”. Por esta razón algunos historiadores, como Fustel de Coulanges y Bayle decían que la historia era llamada “la más difícil de todas las ciencias”.
Tambien dice que su generación está en mejor situación que la de fines del siglo XIX y principio del siglo XX –para que decir nuestra generación-, ya que esa generación estaba muy influenciada con el positivismo. En cambio, la generación de Marc Bloc era muy distinta, ya que en esta época estaba la escuela de los Anales, el cual tiene una tendencia más liberal que la escuela alemana de Ranke.
(Continuará)

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