El Historiador y "su" Historia
Introducción
En este segundo análisis de texto, en el cual vamos analizar a Pelai Pagès y a Fernand Braudel, trataremos el tema del Historiador y de “su” Historia, pero ¿Por qué este tema? Porque es un tema que nos llamó mucho la atención al leer a Pagès y a Braudel, y es un tema que todo historiador actual debería tener en cuenta, ¿Por qué mi “historia” es muy distinta a la de otro historiador? ¿Qué factores influyen en las distintas historias escritas en las investigaciones? ¿Esa “historia” es positiva para la historiografía en general? ¿Es buena o mala esa “historia”? Esta y otras preguntas, que van a salir en el camino, son las que nos van guiar para desarrollar el tema.
Al ser un ensayo corto, el nivel de desarrollo del tema es bajo y la posibilidad de seguir desarrollándolo lo voy a dejar para los otros ensayos del ramo.
Al ser un ensayo corto, el nivel de desarrollo del tema es bajo y la posibilidad de seguir desarrollándolo lo voy a dejar para los otros ensayos del ramo.
El Historiador y “su” Historia
“La historia –o la historiografía- no puede entenderse al margen del historiador.”[1] El historiador es una pieza fundamental en la historia –o historiografía-, porque es este individuo el que analiza las fuentes históricas y el que las interpreta para crear una visión de la historia que es la que le pertenece, de acuerdo a su perspectiva, a su visión de mundo y de su formación cultural y social.
I. La Influencia Política
I. La Influencia Política
El historiador también esta muy influenciado por la ideología política que profesa. La influencia política, en la interpretación de datos históricos por partes del historiador, “ello se refleja siempre en el producto histórico que elabora”[2], aunque el historiador no haya declarado públicamente su posición política, en Bloch y Pagès se puede descubrir su ideología política, no muy claramente pero después de una lectura con atención y leyendo entre líneas se puede descubrir.
En muchos gobiernos, mayoritariamente totalitarios y autoritarios, los dictadores reclutan a un cuerpo de historiadores que se manifiestan a favor de la ideología para abusar de la historia y crear una historia que favorezca a su causa, los mejores ejemplos que grafican esta situación es la historia alemana realizada por historiadores nazis, en el cual realzaban el racismo y la raza aria en la historia, y el otro ejemplo es, el abuso que hizo Stalin al cambiar la historia de la Revolución Rusa de 1917.
Pero esto no solo pasa en los gobiernos autoritarios o totalitarios, también pasa en la masa popular y en los gobiernos demagógicos. En estos gobiernos, se exaltan las figuras de algunos héroes o caudillos, se llega al extremo de crearle un mito sobre su persona y la “verdadera” historia queda relegada o, incluso, borrada de los archivos oficiales, un ejemplo de este tipo de mitos, ha sido el de Ernesto “Che” Guevara, este caudillo de los años 70 en América latina, ha sido resaltada y se ha creado un mito, después de su muerte en el año 1967, este mito resalto el espíritu socialista de la América latina de los años 70 y la lucha por la revolución campesina. El che murió asesinado en Bolivia, y su imagen esta en todas partes del mundo, en especial, en América latina, donde ya se volvió todo un marketing, en el cual se venden poleras, posters, etc. Con la imagen del caudillo. Otro ejemplo -para el caso chileno- es Salvador Allende, este hombre fue presidente de la república de Chile, entre los años 1970 a 1973, pero su mandato fue interrumpido por un pronunciamiento militar, encabezado por el General Augusto Pinochet, Allende al no tener más remedio, en la lucha por la moneda, se quita la vida. Allende en la actualidad, se le esta creando un mito y se le esta resaltando su figura casi como la del “Che” Guevara, hay muchos nombres de calles, y puentes –en las cuales yo he visto- que tienen el nombre del ex-presidente, también ha muchos productos comerciales con la figura de Salvador Allende, solo hay que ir a varias ferias artesanales en Santiago –para mí caso- y se encontrará en varios puestos con productos de Allende y al lado productos del Che.
Esta manipulación histórica no es reciente, en la antigüedad también se manipulaba la historia, el caso egipcio es el más claro – no hay necesidad de explicarlo, ya que en Pagès se da la explicación de este caso-, nos vamos a centrar en el caso de los Incas. Cuando el sapa inca moría, el sucesor borraba de la historia a su predecesor, con el único fin, de que su reinado sea el principio de la historia del “imperio” incaico. Por esa razón es que sabemos muy poco de la historia incaica, y lo que sabemos se lo debemos a los cronistas españoles del siglo XVI y XVII, ya que documentos escritos no existen porque, como se explicó antes, el sapa inca los eliminaba o se atribuía a el todo lo que sus predecesores habían hecho.
No solo hay que pensar que en los gobiernos autoritarios hay abuso de la historia, también en democracia se abusa a la historia pero en menos grado, entonces cuando se hablé de abusos a la historia, no piensen inmediatamente en un gobierno totalitario o autoritario, sino también piensen que en democracia también se abusa y se manipula de la historia.
II. La “realidad” Histórica y interpretación del Historiador
¿Por qué el titulo de “realidad” histórica? Porque hay una realidad histórica que son los hechos históricos, pero cada historiador percibe su propia realidad histórica. Los hombres – en el sentido general- perciben realidades muy distintas, y el historiador –no es distinto, ya que también es un ser humano- percibe una realidad distinta, esta es la “realidad histórica”. Esta percepción esta condicionada por una serie de determinantes, según Pagès, como “una clase social determinada, que poseen una ideología determinada (consciente o inconsciente) y un sistema de valores frente a la vida y a su sociedad, que profesan o no creencias religiosas, y que pertenecen a un grupo nacional de terminado”[3]. Pero estos determinantes no siempre son así, ya que los historiadores que hacen ahora la historia desde abajo, es decir, los historiadores que hacen la “historia” que nunca se hizo, la historia de la masa popular y la historia que se considero como “inservible”, porque no cumplía los parámetros que los positivistas y neo-positivistas inculcaban a sus estudiantes y en las obras históricas, pero ya en la segunda mitad del siglo xx con la escuela francesa de los Annales esto cambio y la corriente de la historia desde abajo se fue creciendo con el tiempo, se fue haciendo más conocida en el ambiente historiográfico occidental – ya que no se como es la historiográfica en oriente y medio oriente-, y ahora esta forma de hacer historia es común en la actualidad y muy atractivo de investigar. Hay historiadores que no son de esta clase específicamente, la mayoría es de la clase alta o media – en el caso chileno-, un ejemplo de esto sería la historia de los movimientos obreros del siglo XX, las historias de la vida privada, la historia de los partidos y movimientos político, etc. O también un historiador de una ideología especifica realiza una historia de la ideología opuesta a la suya, ejemplo de estos hay varios, como las historias sobre el comunismo chileno, hecho por historiadores de derecha, o historias de derecha o de centro, hechas por historiadores tanto de derecha como de izquierda.
Lo bello que tiene la historia –que algunas otras disciplinas no la tiene, como la antropología, sociología, etc. -, es que al ser muy subjetiva la interpretación de la realidad historia, un historiador cuya interpretación histórica es muy distinta al historiador que esta leyendo o analizando para su trabajo de investigación, este puede criticarlo y tener una discusión con el otro historiador, en su trabajo de investigación con ejemplos o refutando sus argumentos. En el momento que se lee ese trabajo de investigación, y se llega a esa parte, el lector se puede imaginar a los dos historiadores discutiendo, pero la desventaja es que el historiador citado no puede contra argumentar y prevalece el historiador que escribió la obra historiográfica, ya que es él el que elige las citas que quiere debatir o criticar y no deja que el otro deje defenderse –esto pasa, consciente o inconsciente-, esto ayudan a la creación de nuevas teorías y argumentos sobre un tema especifico, a la diversidad de pensamientos y no cerrarse a un paradigma único en la disciplina .
Conclusión
Al finalizar este segundo ensayo analítico, las conclusiones que podemos llegar, es que el historia no puede y es casi imposible que sea objetiva, por la razón de que el historiador interpreta la “realidad histórica” desde su punto de vista, desde sus valores, creencias y visión de mundo. La influencia política e ideológica en la obra historiográfica es muy notoria en su forma de abordar el tema, pero a veces esta forma de abordar un tema histórico puede caer en un abuso a la historia, y esto puede ser muy perjudicial, por que se desvirtúa la “realidad” histórica y se puede crear una mentira muy grande. Por esa razón, hay que tener cuidado con la interpretación de la fuente y criticar su procedencia y si es original o una copia hecha a favor o en contra de una causa, que es lo que sucede con los gobiernos autoritario o totalitarios.
Las preguntas que se plantearon al principio –en la introducción-, no se respondieron completamente y se van o pueden resolver más adelante u otro historiador las puede resolver
[1] Pagès, Pelai; Introducción a la Historia: Epistemología, Teoría y problemas de método en los estudios históricos, Ed. Barcanova, Barcelona, 1983 P.43
[2] Ibíd. P. 48
[3] Ibíd. P. 47
Las preguntas que se plantearon al principio –en la introducción-, no se respondieron completamente y se van o pueden resolver más adelante u otro historiador las puede resolver
[1] Pagès, Pelai; Introducción a la Historia: Epistemología, Teoría y problemas de método en los estudios históricos, Ed. Barcanova, Barcelona, 1983 P.43
[2] Ibíd. P. 48
[3] Ibíd. P. 47
Etiquetas: Ensayos de mí autoria

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